fbpx
Deconova

La simple idea de mudarse puede parecer una gran aventura, pero para la mayoría de las personas, el proceso real de mudarse es un dolor de cabeza gigante, o mucho peor. De hecho, mucha gente lo equipara con algunas de las mayores molestias de la vida.

En una encuesta reciente de Comcast Xfinity, el 19% de los encuestados dijeron que preferirían hacerse un tratamiento de conducto que pasarse el día mudándose, y casi la mitad elegiría sentarse junto a un bebé que grita en un vuelo de una hora, en lugar de empacar sus cosas.

Mudarse es una de las realidades de la vida y la buena noticia, es que existen formas de hacerlo menos estresante. No, no será un día lleno de risas, pero mudarse no tiene por qué ser una experiencia traumática. Entonces, cuando llegue el momento, considere poner en práctica los siguientes consejos.

Siga la regla de los dos.

Cuando sabes que una mudanza es inminente, hay una tendencia a posponer las cosas y esto se suma al estrés. Una buena manera de mantener el rumbo es seguir la regla de los dos: comience a planificar dos meses antes del día de la mudanza y comience a empacar dos semanas antes.

Si es posible, tómese ocho semanas para manejar su lista de verificación de mudanza de una manera ordenada y sin estrés, esto le dará tiempo para enviar información sobre el cambio de dirección, empacar sus cosas, hacer arreglos para transferir los registros escolares de su hijo, etc.

Haga una lista de verificación.

¡Nunca intente memorizar su lista de tareas de mudanza!

Le recomendamos hacer una lista de verificación que incluya los siguientes elementos:

  • Comunicarse con su compañía de servicios públicos para cambiar o cancelar el servicio.
  • Programación de la instalación de Internet y cable.
  • Actualización de su seguro de vivienda o inquilinos.
  • Contratación de una empresa de mudanzas.
  • Actualización de su dirección de facturación.

Piense en empacar como si fuese un maratón y no una carrera de 100 mts.

Para evitar abrumarse, empaque en secciones, yendo habitación por habitación.

Comience con pequeñas tareas en cada habitación: cada cajón y gabinete será una pequeña victoria. Esta tarea debe considerarse un proceso progresivo, no algo que se completa de la noche a la mañana.

Y no olvide que, al cerrar cada caja con cinta adhesiva, etiquétela con el contenido y el nombre de la habitación donde se desempacará.

Familiarícese con su nuevo plano de planta.

No cometa el error de asumir que todos sus muebles encajarán en su nuevo lugar.

Los tamaños de las habitaciones no coincidirán exactamente, por lo que querrá medir todos sus muebles para asegurarse de que quepan donde lo desea.

Le recomendamos solicitar una copia del plano de su nueva casa tan pronto como pueda, para que tenga tiempo de hacer otras tareas, como comprar nuevos muebles o electrodomésticos de ser necesario.

Empaque una bolsa de emergencia.

Cuando llegue a la casa el día de la mudanza, querrá tener fácil acceso a sus necesidades diarias, como medicamentos y un cepillo de dientes.

Tener una caja o bolsa a la que pueda acudir inmediatamente y que tenga todo lo que necesita para sobrevivir un par de noches es ideal.

Aconsejamos empacar los siguientes artículos en esta bolsa o caja: artículos de tocador (pasta de dientes, cepillo de dientes, desodorante, jabón y champú), una muda extra de ropa, una toalla, medicamentos importantes, papel higiénico, un libro u otro entretenimiento, cargadores para celular y computadora, una chequera y otros elementos esenciales de la mudanza.

Anticipe la zona de estacionamiento para descargar su mudanza.

Si no tiene un camino de entrada para cargar y descargar el camión en su nuevo hogar, le recomendamos determinar dónde puede estacionarse. No asuma que podrá estacionar el camión a un costado de la calle. Algunas ciudades le permiten reservar un lugar de estacionamiento, pero asegúrese de hacerlo bien antes del día de la mudanza.

Algunas ciudades requieren un aviso de al menos una semana, y la ciudad puede tardar un par de días hábiles en colocar un letrero de ‘No estacionar’.

Consulte con su empresa de mudanzas.

Vuelva a verificar la reservación con la empresa que le hará la mudanza.

Verifique con dos semanas de anticipación para confirmar a qué hora aparecerán el día de la mudanza, y luego verifique nuevamente el día antes de la mudanza para asegurarse de que ambos estén en la misma página.

Y mientras verifica las reservas, asegúrese de saber de qué se harán responsables.

A menos que los encargados de la mudanza hagan absolutamente todo, es probable que usted sea responsable de empacar antes del día de la mudanza.

Cada empresa de mudanzas es diferente y algunas tienen requisitos específicos. ¿Todo tiene que estar en cajas de cartón? ¿Los colchones necesitan fundas?

No estar preparado el día de la mudanza puede agregar mucho estrés y posibles costos adicionales a su mudanza.

Verifique su contrato de arrendamiento.

Inquilinos, es extremadamente importante escanear los arrendamientos de sus casas nuevas y antiguas para ver las estipulaciones del día de la mudanza.

Es posible que se le cobre por no cumplir con los requisitos de mudanza. Estos requisitos pueden incluir el uso de la puerta trasera al mudar o desocupar la unidad a cierta hora del día.

Algunos propietarios pueden cobrar mucho dinero incluso por llenar un pequeño orificio de clavo, y ese no es un gasto que desee agregar al día de la mudanza.

Con estos simples consejos, estamos seguros que su mudanza será mucho menos estresante y facilitarán todo el proceso que esto conlleva.

Share This